La cabaña tiene la vista del atardecer más impresionante: tuvimos algunas puestas de sol muy especiales sobre las nubes. Hay una nevera y una cocina muy bien equipada, así que preparamos el desayuno y cosas sencillas como aguacate y huevos revueltos con pan para el almuerzo. La chimenea es muy fácil de instalar y poner en marcha, asegúrate de que los anfitriones te muestren cómo hacerlo para no fumar en el lugar :) Omar y Astrid son los anfitriones más dulces, es muy fácil comunicarse con ellos y hacen todo lo que está a su alcance para brindarte la estadía más cómoda. ¡No puedo esperar para volver a visitarlo!
Ten en cuenta que estás debajo de la carretera principal, por lo que si quieres estar totalmente aislado, este no es para ti. No nos importó demasiado ya que la carretera sólo se vuelve un poco más ruidosa durante las horas del día.